Termina el año. Un año de bonanza en el sector aeronáutico a nivel mundial. Un año repleto de éxitos y reconocimientos en el que el grupo Aernnova abre nuevas plantas de producción por el mundo y crea nuevos puestos de trabajo.
Paradójicamente, hablamos del mismo año en el que la dirección del grupo con Gandásegui al frente, sigue sin apostar por el trabajo de producción en la planta de Berantevilla al no asignarle nuevos proyectos, el mismo año en el que siguen mintiéndonos diciendo que no somos competitivos/as, el mismo año en el que Gandásegui sigue deslocalizando nuestra planta, el mismo año en el que Gandásegui, ha pretendido despedirnos a 133 de nosotros/as.
Paradójicamente, hablamos del mismo año en el que la dirección del grupo con Gandásegui al frente, sigue sin apostar por el trabajo de producción en la planta de Berantevilla al no asignarle nuevos proyectos, el mismo año en el que siguen mintiéndonos diciendo que no somos competitivos/as, el mismo año en el que Gandásegui sigue deslocalizando nuestra planta, el mismo año en el que Gandásegui, ha pretendido despedirnos a 133 de nosotros/as.
La plantilla de Berantevilla se merece una felicitación por haber parado el ataque. Por supuesto que agresiones de este tipo no caen en saco roto ni mucho menos en el olvido. A estas alturas el sr. Gandásegui ya debería tener claro que siempre que venga a malas, a ELA nos va a encontrar en frente, DEFENDIENDO NUESTROS PUESTOS DE TRABAJO , QUE NO NEGOCIANDO NUESTROS DESPIDOS. Siempre ha sido así y así seguirá siendo. Cada cual en su sitio y haciendo lo que tiene que hacer ¿verdad?
Lamentablemente, trabajar en una multinacional dirigida por unos neoliberales de tomo y lomo, nos condena a los problemas intrínsecos de ese sistema, sobre todo cuando el modelo de relación libremente elegido por la dirección está basado en el ataque, falta de respeto, prepotencia y chantaje a los/as trabajadores/as. Por otro lado, el hecho de aún ser un colectivo considerable, también nos coloca en una situación en la que la acción conjunta de la plantilla, LOS SINDICATOS y la repercusión político-social de nuestras reacciones a sus ataques condicionan (y mucho) la partida.
2016 será otro año de chantaje, de amenaza, de escuchar tonterías y chulerías por parte de los mercenarios de Gandásegui... en fin, que seguirán a lo suyo.
1-Reivindicando la carga de trabajo productiva para la planta de Berantevilla.
2-Reivindicando nuestra demostrada condición de competitivos.
3-Exigiendo a los gobernantes su implicación por el bien del recurso público que gestionan y del pueblo al que representan.
4-DEFENDER NUESTROS PUESTOS DE TRABAJO Y NO NEGOCIAR NUESTROS DESPIDOS. Plantando cara ante cada agresión empresarial como la clase obrera que nunca hemos dejado de ser.
¿Y a nosotros/as qué nos quedará?
Pues lo mismo: seguir a lo nuestro:
2-Reivindicando nuestra demostrada condición de competitivos.
3-Exigiendo a los gobernantes su implicación por el bien del recurso público que gestionan y del pueblo al que representan.
4-DEFENDER NUESTROS PUESTOS DE TRABAJO Y NO NEGOCIAR NUESTROS DESPIDOS. Plantando cara ante cada agresión empresarial como la clase obrera que nunca hemos dejado de ser.
El tiempo nos dará la razón, porque nos la estamos ganado, y además, porque la tenemos.
JO TA KE IRABAZI ARTE!!















